Caras de la Información para Social&People entrevista a Brenda Chávez, periodista y escritora

“Ha llegado el momento de pasar a la acción” dice la periodista Brenda Chávez en su nuevo libro Tu consumo puede cambiar el mundo que acaba de publicar el sello Península de la editorial Planeta. Durante tres años Brenda Chávez ha investigado y entrevistado a más de 250 personalidades, agentes claves del cambio como Noam ChomskyChristian Felber o Susan George y otros menos conocidos, como el pescador Juan Gabriel López Serret, presidente de la Asociación para la defensa de la Pesca Artesana del Mediterráneo o Marcos Eguiguren, presidente de la Alianza Global para una Banca con Valores (GABV), que la periodista califica de auténticos héroes anónimos, para demostrar que existen alternativas a este sistema económico neoliberal agotado. “Con cada acto de consumo emitimos un “voto” de confianza, apoyamos económicamente una forma de producción, activamos una cadena de abastecimiento y beneficiamos a una empresa que tal vez no se lo merezca, que quizás está contribuyendo al abuso social, económico y político o condenando al mundo a la injusticia con su conducta irresponsable. Podemos hacer de cada compra cotidiana un posicionamiento crítico y constructivo forzando “al cambio” a un engranaje que creemos inalterable”, señala. En Tu consumo puede cambiar el mundo pretende contribuir, de forma personalizada y fácil, a una economía del bien común global y mostrar cómo la fuerza del consumidor para cambiar el planeta con sus compras. Una lectura imprescindible para ese cambio de paradigma necesario si queremos construir entre todos un mundo mejor.

Has estado ocupadísima durante los últimos años investigando y escribiendo tu último libro Tu consumo puede cambiar el mundo (Ediciones Península) ¿Con qué planteamiento inicial comenzaste este viaje de investigación y cómo ha ido evolucionando ese esquema inicial durante tus indagaciones? 

El esquema que yo tenía en la cabeza era reproducir el modelo productivo en el que nos encontramos inmersos y luego, por capítulos, abordar cada área del consumo, primero lo que estamos consumiendo y sus impactos y después las alternativas éticas, sostenibles y respetuosas con el planeta que ya existen. Ese esquema se ha cumplido, pero en el camino he entrevistado a 250 personas y entes, y mientras tiraba del hilo me llegaban nuevos datos, informes y personas con las que hablar y esto ha provocado una acumulación de informaciones que han hecho que el libro tuviera más páginas de las inicialmente programadas y que las investigaciones me ocuparan tres años.

¿Estas investigaciones te han convertido en una experta?

Para mí ha sido una especie de Master en consumo que me ha permitido conocer que se esconde detrás del modelo productivo neoliberal actual y también las alternativas para emigrar de la economía cowboy, el modelo actual, a un consumo responsable en el que premiemos a personas que, gracias a su imaginación y creatividad, están poniendo en marcha soluciones al cambio climático y la brecha social, proyectos que promueven una economía humanizada que persigue el bien común. En el prólogo del libro cuento que este ensayo periodístico es la punta del iceberg, porque podría haber escrito una enciclopedia con un tomo de cada área concreta.

¿Existen alternativas sostenibles para satisfacer todas nuestras necesidades de consumo? 

Sí eso es lo mejor de este proyecto. ¡Existen! Y darte cuenta de que para cada problema que se produce en el mundo, hay gente pensando en su solución, te reconcilia con la condición humana. La pena es que no se visibiliza suficientemente a estos héroes pioneros. Tu consumo puede cambiar el mundo es un libro coral donde desaparece el autor y los protagonistas son todas esas personas que están luchando por levantar su negocio sostenible de moda, cosmética, alimentación, tecnología, pesca o agricultura no nociva. podría haber entrevistado a mucha más gente. Todos han sido super amables y he comprobado que hay mucha gente pensando en lo mismo en todos los sectores, y una de las cosas que va a gustar mucho del libro es que la gente que está trabajando en lo mismo y tiene los mismos valores en los diferentes sectores se encuentren, de repente alguién de la belleza o del hogar que está intentando hacer productos que no sean nocivos ni para el planeta ni para las personas se entere de que alguién en la arquitectura hace lo mismo, en la salud está pensando en lo mismo. Son muchos los que están intentando construir un mundo mejor todos los días. 

¿Podemos ser optimistas? ¿Confiar en todo ese movimiento de personas que se levantan cada día a trabajar por un mundo mejor aunque se encuentren con trabas y con dificultades?

Creo que hay motivos de sobra para ser pesimistas, lo que pasa es que o nos sobreponemos a esto y nos ponemos a trabajar en las soluciones, a verlas, dedicarles tiempo y a pensar que los problemas se pueden resolver o no se van a solucionar. Sí nos instalamos en el pesimismo y nos vence el conformismo, y dejamos que nos desmovilicen todos los mensajes que recibimos a diario y no estamos en la acción, no se va a resolver nada, porque con las charlas de café o frente a la tele no se solucionan los problemas del mundo. Con la protesta tiene que ir la propuesta. Motivos para el pesimismo hay pero debemos darnos cuenta de que también los hay para ser optimistas. Y muchas veces son seres anónimos los que están haciendo trabajos increíbles probablemente ahora no sean muy visibles pero serán el referente de nuevos modelos productivos en el futuro. Cuando veo esas cosas me reconcilio con la condición humana y creo que podemos ser optimistas. Es maravilloso comprobar que en el caldo de cultivo en el que estamos surjan estos héroes.

¿Crees que los ciudadanos estamos evolucionando mucho más que nuestros dirigentes. Qué somos realidades paralelas que no se encuentran?

Sí el político medio es infinitamente más mediocre que el ciudadano medio. Una de las cosas que me quedó muy clara cuando estudié derecho es que las leyes siempre van por detrás de los avances de la sociedad. Creo que el ciudadano avanza es consciente y los políticos y las instituciones van por detrás, el derecho va legislando detrás. Los políticos actuales son muy mediocres, como de ciencia ficción, y el ciudadano medio es cada día más ilustrado y posee más información.

¿Tu consumo puede cambiar el mundo nos hará aprender y encontrar soluciones? 

Creo que estamos necesitados de que nos cuenten las alternativas que existen. Estamos hartos de ver las cosas que no funcionan y de escuchar mensajes que nos dicen que las cosas son imposibles y yo creo que el que lanza esos mensajes es porque carece de imaginación para crear soluciones. Hay muchas alternativas y mucha gente trabajando por ellas.

¿La imaginación es la herramienta más poderosa para cambiar las cosas y hacer del mundo un lugar mejor? 

Sí la creatividad y la capacidad de comprender que no queremos generar impactos sociales, medioambientales y de injusticia social. Ningún negocio debería generar un impacto brutal en los seres vivos y el planeta. Prácticas como el cultivo de aceite de palma en la selva no son de recibo ya y hay mucha gente que ya no quiere hacer negocios así, se plantea montar negocios de otra forma. La creatividad y el corazón, con los valores, con la ética y la conciencia son impresicindibles.

¿Cómo te gustaría que la gente abordará la lectura de este libro? ¿Qué te gustaría que percibiera?

Me gustaría que el ciudadano normal se plantease que hay detrás del consumo, y que supiese que el consumo es una herramienta de acción que está empoderando todos los días a empresas que tal vez no se lo merezcan. Y que, quizás, con ese dinero y ese consumo puede empoderar y ayudar a otros modelos de consumo que se han embarcado en construir otra realidad diferente. Eso por una parte. Y como fantasía así cómica, me encantaría que Pablo Iglesias dejase de comprar en Carrefour, Soraya Saenz de Santamaria hiciese lo propio en Primark, marcas implicadas en la tragedia del Rana Plaza, o que Espinar no bebiese coca cola. Porque creo que, no sólo es cuestión de los ciudadanos, los políticos tienen que tomar conciencia de qué están empoderando con su dinero y con su consumo. Me gustaría que todos hiciésemos esa reflexión ¿Que estoy consumiendo? Sí esto ha maltratado a un animal, sí está contaminando los ríos y los mares, sí ha generado una explotación humana porque realmente todas esas cosas espeluznantes existen detrás del consumo y lo estamos premiando todos los días con nuestras compras.

Has entrevistado a mucha gente interesantísima en este libro. Se lo difícil que es mencionar a alguno de los 250, pero  recuérdanos alguno de los testimonios que nos encontraremos en el libro.

Me lo he pasado genial entrevistando a todo el mundo. Hay gente que me ha hecho reflexionar mucho, He entrevistado a personalidades como Noam Chomsky, Susan George, Safia Minney  o Christian Felber de la economía circular del bien común que son más o menos conocidos internacionalmente, a gente anónima como un pastor que habla de la trashumancia que me parece cultura pura, o un pescador, Juan Gabriel, que está luchando por nuestro Mediterráneo, para que no lo expolien, por evitar la pesca industrial y salvar la pesca artesanal, que está luchando por él y por 5000 familias. Cada vez que hablaba con él se me ponían los pelos de punta.  En todos los capítulos hay cantidad de personas que demuestran que los imposibles son bien posibles, pero hay que dedicarles tiempo y hacer las cosas bien. Me costaría escoger porque de todos he aprendido muchísimo. 

¿Y después de este superproyecto qué harás?

Espero no embarcarme en un proyecto tan extenso. Medir mejor mis fuerzas y recursos. Me gustaría seguir haciendo cosas de consumo, pero también cosas de ficción, como acabo de terminar un libro muy gordo y muy reflexivo, con mucha gente y muy coral, de repente ahora me gustaría hacer algo más minimal y práctico. En lo periodístico me gustaría visibilizar otras realidades de gente que está haciendo otras cosas.

¿El futuro está en la unión y la colaboración?

La grandes corporaciones practican el lobby desde hace siglos, en Bruselas hay más lobbistas que europarlamentarios, creo que hay que hacer la pura presión para el bien. Si se unen propuestas y fuerzas las cosas cambiarán, porque una persona sola con sus gestos puede hacer mucho pero un montón hacen más.

Una recomendación literaria qué no debemos perdernos

Estoy leyendo la Trilogía USA de John Dos Passos compuesta por las novelas El Paralelo 42, 1919 y El gran dinero.  

¿Una canción para ponerle banda sonora a esta entrevista?

Para esta entrevista y como banda sonora del libro pondría dos canciones. Para el lado más oscuro Running the world  de Jarvis Cocker Y para  el lado más luminoso y de sostenibilidad: She’s is a Rainbow  de The Rolling Stones

 

Con esta serie de entrevistas en Caras de la Información (para Social & People) queremos crear una cadena de personas que con su creatividad y valores están dando cuerda al mundo ¿A quién nos recomendarías?

Te recomendaría que entrevistes al pescador, Juan Gabriel López Serret, creador de la Asociación para la defensa de la pesca artesanal del Mediterráneo, que está peleando por salvar la pesca artesanal, luchando por él y por 5000 familias. 

 

Más información sobre Brenda Chávez

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Tu consumo puede cambiar el mundo en Planeta de Libros 

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Todas las fotos cedidas a Social&People por Brenda Chávez

 

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